martes, 10 de mayo de 2016

LOS AFECTOS

   Ayer asistí a la presentación de un libro. Un libro bueno, escrito con maestría, un libro emocionante y demoledor, que te lleva a ver la historia desde el lado de los vencidos, pero también de los vencedores, que te obliga a reflexionar sobre quién tiene la responsabilidad en los hechos atroces de la historia, y quizá también en los del día a día, a pensar en los que toman partido como  brazo ejecutor y en los que dejan, o dejamos, que lo terrible ocurra cerrando los ojos o mirando hacia otro lado. Pero no quiero hacer una crítica del libro, de esas ya hay varias, elaboradas por gente mucho más sesuda y profesional que yo. Asistí, digo, por admiración hacia el escritor, pero también por afecto, y esa sensación sí que es nueva en mi larga vida de lectora aficionada. La primera vez que comparto con el autor un pasado, olores, calles recorridas, aulas de colegio, recuerdos de gente que ya no está...comparto afectos. y esos no tienen fecha de caducidad. En este caso, y en otros, compruebo que, aceptando que la vida nos empuja a cada uno a conquistar espacios nuevos y a abandonar los que nos vieron crecer, los afectos permanecen y despiertan de su letargo en cuanto los alimentamos un poquito. Y me gusta ver en qué persona sensata, culta y tranquila se ha convertido, transmitiendo cordura y normalidad cargada de brillantez sin impostación, mostrando un bagaje lector envidiable, desde la idea del placer y el disfrute, no de la vanidad. Una persona interesante de verdad. Estuvo bien volver a verlo.