miércoles, 29 de junio de 2016

ALEGATO CONTRA LA SINCERIDAD

   Hace años que defiendo que la sinceridad está sobrevalorada. Entiéndase que me refiero a la sinceridad como valor absoluto. A ese decir: "yo soy muy sincero" como aviso, o amenaza, antes de disparar sobre ti algún reproche innecesario, que te va a doler, pero que no va a aportar nada a vuestra relación. Me declaro fan absoluta de la lealtad,  de la nobleza, de la honestidad...pero no de la verdad verdadera. Con tus hijos, padres, amigos, parejas, compañeros de trabajo...el coste por un arranque de franqueza puede ser tan alto en daños al contrario como pequeño su margen de beneficio.  

        Cada vez que alguien te mire fijamente a los ojos y te diga: yo soy muy clar@ y prefiero decir las cosas como las pienso... huye, escapa: de ahí, de esa boquita, no puede salir nada bueno. Sinceramente.